De profesión crítico social

Directamente desde los mundos de Wendy, llego dispuesta a criticarlo todo y a hacer de mi vida, y de paso de las vuestras, un lugar idílico donde ver la vida a través de las inocentes gafas de Amélie Poulain.

¡Bendita inocencia! Y es que no hay mayor soledad que darse cuenta de que todo el mundo es idiota. ¿Quién da más? Aunque en este mundo no hay lugar para los soñadores, aquí estoy yo, para iniciar una cruzada a favor del Yo también puedo ser feliz.

jueves, 3 de marzo de 2011

El arte de la guerra

Hoy me he comprado una adaptación  que una mujer china ha hecho de El Arte de la Guerra de Sun Tzu para la psicología femenina. Apenas he leído un par de capítulos y ya estoy convencida de la importancia de vencer sin luchar. Siempre he creído en eso de lo que se siembra se recoge... se le puede llamar como en el refrán, como hago yo,  o con términos más exóticos sacados de ancestrales religiones asiáticas: kharma, tao.. Pero lo que sí que es cierto es que cuando las cosas las haces bien, desde el corazón, tarde o temprano se ven recompensadas.

Hoy he aprendido a hablar desde el cariño con una persona con la que jamás imaginé que, una vez rota nuestra relación, podría sentarme frente a frente y conversar con ese respeto entrañable que queda cuando el amor se ha roto pero se conserva la admiración por la otra persona. Hoy he sentido que fue una lástima habernos perdido el respeto como lo hicimos, que eres una buena persona y que no te mereces nada malo.

No sé si todavía me lees, pero si lo haces quiero darte todo mi apoyo, que los momentos malos pasan y que hay que sobreponerse y salir para adelante. Estoy convencida de que todo saldrá bien por eso te regalo esta Mano de Fátima que me voy a tatuar en el pie para que te dé toda la suerte del mundo.


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