Ayer me encantó ver Barcelona desde el avión. Nunca antes había sentido ese cosquilleo en el estómago, el mismo que se siente ante un amor que es correspondido en secreto, al ver mi ciudad desde el aire. Y nunca antes me había parecido tan sumamente bella. Echaba de menos el azul de su cielo y el sol calentándome los mofletes enrojecidos por el frío.
Ayer los abrazos me parecieron más cálidos que nunca, los reencuentros más emocionantes... pero, mi querida Barcelona, me sigue doliendo el estómago cuando estoy contigo; me sigo sintiendo extraña en tu regazo, vulnerable y pequeña, casi diminuta.
Volveré a Londres, no me guardes rencor por ello, porque quiero perderme con mi anonimato en su caos, crecer y hacerme grande para echarte de menos y saborear la calidez de tu invierno y de tu aire sin olor a curry.
Volveré a Londres, no me guardes rencor por ello, porque quiero perderme con mi anonimato en su caos, crecer y hacerme grande para echarte de menos y saborear la calidez de tu invierno y de tu aire sin olor a curry.

Yo tb he sentido eso por mi barna. Me acuerdo cuando volvia de Soria y se me iluminaban los ojillos cuando paseaba por sus rincones. Sin embargo es como un novio, cuando la tienes no la valoras jejeje.
ResponderSuprimirun beso wendy
FAN INCONDICIONAL
Carinyuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu!!
ResponderSuprimirQuè bé que expliques les emocions!! Jo vaig sentir una tristesa estranya quan vaig deixar Barna també, no sé si la sentiré quan deixi Sydney.. crec que sí!
Com estàs?? Fa dies que no parlem!
M'encanta el teu blog princesa, continua escrivint i penja alguna foto de London!!
Tastimu petita!!
Petons Gis.