De profesión crítica sentimental

Me llamo Wendy, tengo 29 años y llevo 1.112 días soltera. 1.112 días que empiezan a ser fuente de controversia familiar y de inspiración a toda una serie de casamenteros psicópatas que, además de querer poner remedio a mi situación, intentan reconfortar mi consabida pena -consabida por ellos porque desde luego que yo no siento pena ninguna -con frases tan lamentables como “cuando menos te lo esperes, llegará el hombre de tu vida”. A todo esto, el muy señor mío debe haberse perdido por el camino, por lo que he pensado que era mejor entretenerme con alguno de sus congéneres con el fin de estudiar, y recalco aquí la intención sociológica del experimento, una especie que se presenta ante nosotros con la simplicidad más absoluta cuando en realidad esconden tras de sí la mente más retorcida e insana nunca antes vista.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Neruda

Este verano ha sido un punto de inflexión para mí. De lo bueno y de lo malo se aprende y ahora tengo los oídos bien abiertos a las buenas vibraciones.

El otro día me dieron un consejo que me llenó de ternura. En catalán suena mejor, lo sé Jaume, pero me debo a mis queridos lectores: "No te comas la cabeza: aunque quieras olvidar, no podrás. El cuerpo tiene su propio ritmo y sus sentimientos y se tarda en hacer limpieza. Cuando todo en tu mundo se tambalea, la inercia te hace querer volver a lo conocido... Simplemente acepta que estarás un tiempo de resaca y vive con la oportunidad de hacer cosas que antes no podías hacer".

Quería compartir estas palabras con vosotros porque me parecen simplemente perfectas. No necesitan matices, no necesitan nada más, como las cosas que emergen del alma del poema de Neruda que tanto estoy leyendo últimamente:

"Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía". 

No hay comentarios:

Publicar un comentario