De profesión crítica sentimental

Me llamo Wendy, tengo 29 años y llevo 1.112 días soltera. 1.112 días que empiezan a ser fuente de controversia familiar y de inspiración a toda una serie de casamenteros psicópatas que, además de querer poner remedio a mi situación, intentan reconfortar mi consabida pena -consabida por ellos porque desde luego que yo no siento pena ninguna -con frases tan lamentables como “cuando menos te lo esperes, llegará el hombre de tu vida”. A todo esto, el muy señor mío debe haberse perdido por el camino, por lo que he pensado que era mejor entretenerme con alguno de sus congéneres con el fin de estudiar, y recalco aquí la intención sociológica del experimento, una especie que se presenta ante nosotros con la simplicidad más absoluta cuando en realidad esconden tras de sí la mente más retorcida e insana nunca antes vista.

sábado, 25 de septiembre de 2010

Malagueando se vive mejor

Recién llegada de la Cosa del Sol, la vida se ve con otros ojos. Hasta arriba de conchas finas, espetos de sardina y cartojal, todavía no me creo lo bien que se estaba en la playa a venintipico de septiembre. Sin haberle sacado provecho a mi carnet del paro (aún no he tenido tiempo de ir al INEM con tanto estrés de sol, comida y buena gente) siento que he estado desaprovechando mi vida los últimos 26 años.

Y es que, cuando viajas a sitios donde la calidad de vida es infinitamente mayor a la de Barcelona, piensas... Me han estafado. Porque yo no sé si es cierto que "Para hacer bien el amor hay que viajar al sur" pero desde luego que para comer conchas finas sí. Vivo obsesionada por ese sabor... Para mí que le ponen droga, como al vino turbio, para que te enganches a ellas. Viene siendo lo que con Maria denominamos orgasmo bucal (ya los conocéis de nuestras cenas en el Kibuka).

Otra reflexión que he extraído de estos días de asueto, a parte de la estafa en la que vivimos sumidos los barceloneses, es que me voy a comprar un vibrador. Sí, habéis leído bien, un pene de plástico que en modo vibración puede ser capaz de sustituir lo único útil para lo que existe el hombre últimamente en mi vida. De ahí que me haga tanta gracia el grupo de Facebook de: Te voy a regalar unas zapatillas de ballet para que te vayas a la mierda de puntillas. Hombres del mundo, no me toméis en serio... se trata de un estado de ofuscación momentáneo. Seguro que mañana se me pasa.



2 comentarios:

  1. jajajaja, pues yo reniego del mundo surdesarroyao...Yo descendiente de andaluces, olvidé mis raices el día en que una andaluz bajito y gañan me dijo "ez q akí zi que vivimos, yo trabajo sais meses al año y los otro sais me los cobro de paro, no como vozotros q lo único q haseis es trabajá" Quizá porque gente como yo trabaja tu cobras el paro... En fin Vero sí, nos timaron, pero es necesario qué también se rían de nosotros XD
    Qué nadie se sienta ofendido por mi pesima imitación, pero la verdad es que todavía me duelen sus palabras...
    "la primavera ha llegado a la ciudad y no sabes lo bien que me sienta mamá"

    muaxxx

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  2. jejeje locaaaa, nada mejor que la manita, olvidate de la maquina a mi personalmente no me fascina. Pero sal de fiesta con tus amigas, busca un guapo y echatelo, aprovecha que estas de soltera.

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