¡Cómo me tengo que ver! A dos días del Día D, mi pierna sigue dándome problemas. Esta tarde, in extremis, como casi todo en mi vida, me han recomendado un fisioterapeuta que lleva a deportistas de élite. Ya ves tú, ni que fuera mi cuádriceps el de Iniesta. Total, que le he llamado y el hombre, muy profesional, me dice que necesita de urgencia una ecografía de mi pierna porque si hay una pequeña rotura podría fastidiarse más si me toca. Total que, ignorante de mí, que no sabía que se podían hacer ecos en las piernas, me he ido a la clínica de urgencias a lloriquearle al de la entrada.
De profesión crítico social
Directamente desde los mundos de Wendy, llego dispuesta a criticarlo todo y a hacer de mi vida, y de paso de las vuestras, un lugar idílico donde ver la vida a través de las inocentes gafas de Amélie Poulain.
¡Bendita inocencia! Y es que no hay mayor soledad que darse cuenta de que todo el mundo es idiota. ¿Quién da más? Aunque en este mundo no hay lugar para los soñadores, aquí estoy yo, para iniciar una cruzada a favor del Yo también puedo ser feliz.
¡Bendita inocencia! Y es que no hay mayor soledad que darse cuenta de que todo el mundo es idiota. ¿Quién da más? Aunque en este mundo no hay lugar para los soñadores, aquí estoy yo, para iniciar una cruzada a favor del Yo también puedo ser feliz.
martes, 27 de abril de 2010
Soborno clínico
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Esperemos que no Vero ;-)
ResponderSuprimirÁnimo con la recuperación :-)