De profesión crítica sentimental

Me llamo Wendy, tengo 29 años y llevo 1.112 días soltera. 1.112 días que empiezan a ser fuente de controversia familiar y de inspiración a toda una serie de casamenteros psicópatas que, además de querer poner remedio a mi situación, intentan reconfortar mi consabida pena -consabida por ellos porque desde luego que yo no siento pena ninguna -con frases tan lamentables como “cuando menos te lo esperes, llegará el hombre de tu vida”. A todo esto, el muy señor mío debe haberse perdido por el camino, por lo que he pensado que era mejor entretenerme con alguno de sus congéneres con el fin de estudiar, y recalco aquí la intención sociológica del experimento, una especie que se presenta ante nosotros con la simplicidad más absoluta cuando en realidad esconden tras de sí la mente más retorcida e insana nunca antes vista.

martes, 27 de abril de 2010

Soborno clínico

¡Cómo me tengo que ver! A dos días del Día D, mi pierna sigue dándome problemas. Esta tarde, in extremis, como casi todo en mi vida, me han recomendado un fisioterapeuta que lleva a deportistas de élite. Ya ves tú, ni que fuera mi cuádriceps el de Iniesta. Total, que le he llamado y el hombre, muy profesional, me dice que necesita de urgencia una ecografía de mi pierna porque si hay una pequeña rotura podría fastidiarse más si me toca. Total que, ignorante de mí, que no sabía que se podían hacer ecos en las piernas, me he ido a la clínica de urgencias a lloriquearle al de la entrada.


Mi reto era el siguiente: conseguir que me hicieran una ecografía de urgencia sin previa autorización de la mutua porque no tengo tiempo para burocracias. Total que, como no puedo tirar de escote, le he tenido que hacer ojitos de gato de Shrek al traumatólogo. Me ha dicho que para poder hacerme esa prueba le tenía que caer bien. Y he debido caerle bien porque he conseguido que mañana por la mañana me la hagan como si fuera un caso de vida o muerte.  ¿Es que a caso no lo es? Que el jueves me lo juego todo a una carta: doble o nada. Ya veremos si de ésta no me quedo lisiada de por vida!

sábado, 24 de abril de 2010

I can't take my eyes off of you

Hace tiempo que temo enfrentarme a este lienzo en blanco... Al fin y al cabo es mi confesionario particular y, cuando verbalizas un sentimiento, estás dando el primer paso para hacerle frente: combatirlo o dejarte llevar por él. Mis sentimientos a día de hoy son más confusos de lo que lo eran hace unos meses. Parece ser que me he despertado de la anestesia y ahora puedo sentir el alcance real de mi dolor.

Odio sentirme así... incapaz de llevar las riendas de una situación que en cuestión de horas se me ha ido de las manos... No quiero hacerte daño, sólo necesito decirte lo que siento, buscar respuestas, encontrar respuestas. ¡Ojalá pudiera ser tan racional como lo estás siendo tú! pero ahora mismo ni quiero ni puedo pensar con la cabeza.

Ser racional me ha hecho infeliz la mayor parte de mi vida. No quiero tener un plan B, una excusa preparada, una ruta alternativa... Simplemente quiero ser yo en cada momento, con todas mis virtudes y todos mis defectos, con lo que siento y con lo que soy... Y siento decirte que contra esto no se puede luchar.