De profesión crítica sentimental

Me llamo Wendy, tengo 29 años y llevo 1.112 días soltera. 1.112 días que empiezan a ser fuente de controversia familiar y de inspiración a toda una serie de casamenteros psicópatas que, además de querer poner remedio a mi situación, intentan reconfortar mi consabida pena -consabida por ellos porque desde luego que yo no siento pena ninguna -con frases tan lamentables como “cuando menos te lo esperes, llegará el hombre de tu vida”. A todo esto, el muy señor mío debe haberse perdido por el camino, por lo que he pensado que era mejor entretenerme con alguno de sus congéneres con el fin de estudiar, y recalco aquí la intención sociológica del experimento, una especie que se presenta ante nosotros con la simplicidad más absoluta cuando en realidad esconden tras de sí la mente más retorcida e insana nunca antes vista.

lunes, 15 de marzo de 2010

No pienso permitir que nadie perturbe mi yo interior

¿Cómo era? ¿Cómo era? Uf uf uf… inspira, expira… siente como entra el aire por tu nariz y como llena tu diafragma. Luego expúlsalo suavemente, siendo plenamente consciente de todo el proceso. No eres sólo una cabeza que piensa, déjala caer sobre mi mano, eres unos brazos, unos pulmones, una nariz… ¡Dios! No sirve…

 Con la cabeza entre las rodillas, encerrada en un habitáculo de 1x1 en el lavabo de mi oficina, intento ser firme en mis convicciones: No voy a permitir que nadie perturbe mi yo interior. Respiro hondo de nuevo, puedo sentir como mi barriga se infla de aire nuevo que, con una expiración más, se lleva consigo toda la negatividad. Ummm, mucho mejor. Parece que se ha ido la angustia… Vuelve a respirar, con tranquilidad, así.. sin prisa.. uf, uf, uf.

Querido lunes, has venido jodiendo pero no vas a poder conmigo por muchas llamadas desagradables que tengas previstas para mí. ¿Qué tal una canción de MClan para acabar el día?

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