De profesión crítica sentimental

Me llamo Wendy, tengo 29 años y llevo 1.112 días soltera. 1.112 días que empiezan a ser fuente de controversia familiar y de inspiración a toda una serie de casamenteros psicópatas que, además de querer poner remedio a mi situación, intentan reconfortar mi consabida pena -consabida por ellos porque desde luego que yo no siento pena ninguna -con frases tan lamentables como “cuando menos te lo esperes, llegará el hombre de tu vida”. A todo esto, el muy señor mío debe haberse perdido por el camino, por lo que he pensado que era mejor entretenerme con alguno de sus congéneres con el fin de estudiar, y recalco aquí la intención sociológica del experimento, una especie que se presenta ante nosotros con la simplicidad más absoluta cuando en realidad esconden tras de sí la mente más retorcida e insana nunca antes vista.

miércoles, 3 de febrero de 2010

Vitalinea cremoso

Después de varios días de pésames, autocomplacencia y destructividad psicológica, yo, que me debo a mis fieles seguidores, he prometido hacer de tripas corazón y "dar a luz" un post alegre. Permítanme el argot gestacional ya que, rodeada de embarazadas como estoy, he llegado a creer que sufría nauseas matutinas, que mis senos se preparaban para amamantar una criatura imaginaria y que en unos días empiezo las clases preparto.
Dicho lo cual, he decidido adelantar mi tradicional puesta a punto para el verano al mes de febrero para que luego no me pille el toro y tenga que meter barriga cuando me enfunde el bikini. Los que me conocéis, sabéis que me paso media vida a dieta, y los que no, pues os dará un poco igual, pero el caso es que desde que he descubierto los Vitalinea Cremoso me paso el día mirando el % de materia grasa que contienen los yogures. Y es que yo, malpensada como soy, no me creo que sea desnatado... Ya lo dice el packaging: 9 de cada 10 personas no se creen que sea desnatado. Así que no soy tan original. 

Hablando en plata: ¡está que te cagas! El tema lácteos siempre lo he llevado fatal. La leche caliente, si no es con café, no pasa... El queso me acabó gustando a la fuerza cuando me hice vegetariana y los yogures siempre me han dado un asco considerable, excepto los Griegos de Danone, que deben de tener 1000 kcal, por lo contundentes que son. Cuando te pones a dieta y te obligan a comer desnatados ya te mueres... Parece que estés tomando gelatina sin sabor, que ya solo la consistencia me provoca arcadas. Por no hablar de los que tienen trozos sospechosos de dudosa procedencia... Después del descarte minucioso de tropezones,me quedo con 1ml de yogur para comer. Así seguro que adelgazo. Pero los cremosos han venido para cambiarme la vida y yo que se lo agradezco que después de todo, jodida pero contenta, me tomo los yogures de dos en dos. Y lo mejor de todo: 0% materia grasa y 0% azúcares añadidos. ¿Cómo coño lo consiguen?

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