De profesión crítica sentimental

Me llamo Wendy, tengo 29 años y llevo 1.112 días soltera. 1.112 días que empiezan a ser fuente de controversia familiar y de inspiración a toda una serie de casamenteros psicópatas que, además de querer poner remedio a mi situación, intentan reconfortar mi consabida pena -consabida por ellos porque desde luego que yo no siento pena ninguna -con frases tan lamentables como “cuando menos te lo esperes, llegará el hombre de tu vida”. A todo esto, el muy señor mío debe haberse perdido por el camino, por lo que he pensado que era mejor entretenerme con alguno de sus congéneres con el fin de estudiar, y recalco aquí la intención sociológica del experimento, una especie que se presenta ante nosotros con la simplicidad más absoluta cuando en realidad esconden tras de sí la mente más retorcida e insana nunca antes vista.

miércoles, 17 de febrero de 2010

Érase una vez


Tenía tantos planes, tantos sueños… Se veía a sí misma vistiendo de blanco o acunando a un bebé, envejeciendo a su lado. Pero todo aquello ahora es polvo, polvo que ensucia sus pasos, polvo de olvido… Polvo, tan sólo polvo.

¿Qué más da eso ahora? Como tantas otras veces, nuestra protagonista empieza de nuevo. Se cayó, sí, pero ha limpiado sus heridas. Las rodillas ya no le sangran, pero le escuece el alma. Siente miedo de la noche y llorando se queda dormida, noche tras noche, día tras día.

Se aferra a aquel puñado de arena que un día se le coló entre los dedos. Llora, llora de rabia porque no supo querer lo querido…

2 comentarios:

  1. Me encanta! :)
    Eres una crack escribiendo!
    Un besazo guapa!

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  2. Que bonito Vero! Me gusta como escribes :)

    Besos

    Mar.

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