De profesión crítica sentimental

Me llamo Wendy, tengo 29 años y llevo 1.112 días soltera. 1.112 días que empiezan a ser fuente de controversia familiar y de inspiración a toda una serie de casamenteros psicópatas que, además de querer poner remedio a mi situación, intentan reconfortar mi consabida pena -consabida por ellos porque desde luego que yo no siento pena ninguna -con frases tan lamentables como “cuando menos te lo esperes, llegará el hombre de tu vida”. A todo esto, el muy señor mío debe haberse perdido por el camino, por lo que he pensado que era mejor entretenerme con alguno de sus congéneres con el fin de estudiar, y recalco aquí la intención sociológica del experimento, una especie que se presenta ante nosotros con la simplicidad más absoluta cuando en realidad esconden tras de sí la mente más retorcida e insana nunca antes vista.

jueves, 25 de noviembre de 2010

Home Sweet Home

Ayer me encantó ver Barcelona desde el avión. Nunca antes había sentido ese cosquilleo en el estómago, el mismo que se siente ante un amor que es correspondido en secreto, al ver mi ciudad desde el aire. Y nunca antes me había parecido tan sumamente bella. Echaba de menos el azul de su cielo y el sol calentándome los mofletes enrojecidos por el frío.

Ayer los abrazos me parecieron más cálidos que nunca, los reencuentros más emocionantes... pero, mi querida Barcelona, me sigue doliendo el estómago cuando estoy contigo; me sigo sintiendo extraña en tu regazo, vulnerable y pequeña, casi diminuta. 
Volveré a Londres, no me guardes rencor por ello, porque quiero perderme con mi anonimato en su caos, crecer y hacerme grande para echarte de menos y saborear la calidez de tu invierno y de tu aire sin olor a curry.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Y los sueños, sueños son.

Dicen que la distancia hace el olvido pero ¿cuánta distancia es necesaria para que desaparezcas de mi sueños? Creo que mi orgullo ha dejado de quererte, digamos que estoy aprendiendo a vivir con la idea de que la decisión que un día tomé es la correcta pero ¡maldita sea! sal de mis sueños, ya no estás invitado a estar cada noche junto a mí en la cama.

Ya no quiero estar a tu lado, sólo quiero pasar página de una vez y dejar de escuchar tu voz al otro lado del teléfono. Y escribo esto porque sé que, a pesar de todo, me sigues leyendo. No te voy a querer eternamente, el tiempo lo cura todo, pero no necesito tener a nadie a mi lado para olvidar lo mucho que un día te quise, porque cuanto más te dejo de querer, más me quiero a mí misma.


PD: Laura, cap cançó no seria més apropiada. T'estimo molt i t'enyoro.


martes, 2 de noviembre de 2010

Dualidad de personalidades

Una experiencia como la que estoy viviendo se merecía un nuevo blog, así que mientras no me vuelva loca tener dos personalidades, podéis leerme también en: My Little British Adventure.


lunes, 1 de noviembre de 2010

I'm not brazilian

Londres huele a pedo. Bueno, corrijo, Londres huele a pedo y a fast food. Mañana se cumple una semana del inicio de mi nueva aventura y ya he llegado a conclusiones tan importantes como ésta. La gente abre compuertas con una facilidad espantosa. Sin ir más lejos, el otro día estaba mirando el mapa de una parada de bus y de repente me viene un olor nauseabundo que emergía del culo del que tenía al lado... Le miré como diciendo: vamos a ver, si no he sido yo, por cojones has tenido que ser tú así que no me mires con cara de extrañez que nos empezamos a conocer. ¡Qué asco!

Francamente, no me extraña nada que se tiren esos cuescos porque aquí la gente come fatal. A todas horas ves gente zampando pollo frito, kebabs, patatas o whatever porque Londres es una cocina abierta las 24h del día. Tanto es así que se te quita hasta el hambre...

Otro tema es el debate entorno a mi nacionalidad. ¡I'm not Brazilian! Todo el mundo se cree que soy brasileña y no creo que sea por la oscuridad de mi tez. Pero vamos que al final me voy a meter en el papel y voy a sacarle partido a lo exótico de mi supuesto origen.

Os dejo unas fotitos  experimentales de Liverpol Street:




domingo, 17 de octubre de 2010

¿Pesi o Pepsi?

Ayer me acordé del spot publicitario donde Fernando Torres reivindica su acento de Fuenla a la hora de pronunciar Pepsi. PEEEE-PPPPPP-SSSIIIII. PE-PE-PE. Es como los que pronuncian Donus en lugar de Donuts. Pero, francamente, queridos, me importa un carajo como tenemos que pronunciar esa mierda, Pesi o Pepsi, pero no me la pongas en mi jodido cubata.

Si el sitio ya era un antro de por sí, con el aforo más que desfasado y con una entrada a 10€ sin consumición, lo que me acabó de repatear, entre otros encuentros desafortunados, fue tener que tirar a la basura 8€ en un cubata de algo parecido a ron Brugal al que decidieron echarle esa mierda de, ¿cómo era?, ¡ah, sí! Pe(p)si. Si lo sé, me llevo dinero del Monopoly.

martes, 12 de octubre de 2010

4 ideas claves para entender las relaciones entre un hombre y una mujer

En estos últimos meses he aprendido cosas muy valiosas que Dios, o quien fuera el creador de esos grandes desconocidos que nos quitan el sueño, o séase, los HOMBRES, se le olvidó incluir en su manual de instrucciones. Dado la profundidad de las reflexiones y el gran hallazgo que éstas han supuesto para mi salud mental, he decidido compartirlas con vosotras, queridas lectoras, con la idea de haceros vuestra existencia sobre la faz de la Tierra mucho más fácil.

Punto número 1 y el más importante: si un hombre no te hace caso no es por hacerse el interesante, sencillamente NO LE GUSTAS. Lo sé, es crudo y perverso decirlo así pero es lo que hay. Nosotras somos las únicas que creemos que son lo suficientemente inteligentes como para decir algo que no quieren decir para dar a entender algo que no es pero que sí que es pero que sólo lo dice para que parezca otra cosa. Imposible. Demasiada complicación, se perderían en la primera subordinada y se quemarían los circuitos internos de su cerebro.

Punto número 2: Si parece que les gustes pero no acabas de verlo claro es porque SIEMPRE hay otra mujer. Ellos tienen muy clara la teoría de que un clavo saca a otro clavo, no pasan ningún periodo de luto o reflexión después de una ruptura, así que si te dicen que no están preparados para otra relación, que están poco receptivos o cualquier cosa de esa índole, MIENTEN: seguramente el problema sea más simple y tenga nombre de mujer. En caso contrario, tendremos que dirijirnos irremediablemente al punto número 1.

Punto número 3: Si les gustas, te llamarán y serán ellos los que te hagan las proposiciones indecentes. Estamos en el siglo XXI pero esto sigue funcionando igual: ellos quieren cortejar y no ser cortejados. Demasiada seguridad en una mujer les echará para atrás provocando una situación de indecisión que haga inevitable que tengamos que hablar de los puntos número 1 y 2. En el caso de que le gustes, pasaremos felizmente al punto número 4 (el último punto de todos - en el fondo son simples y su psicología sentimental se puede resumir en 4 putos puntos que jamás llegaremos a entender porque nosotras, las mujeres, somos tan complejas psicológicamente hablando que nos perdemos en los trazos de la sencillez).

Punto número 4: Si algo tiene que ser, será fácil. Las cosas con los hombres, cuando tienen que ser, fluyen sin ningún tipo de complicación. Así que si te encuentras en una situación sentimental novedosa donde las cosas no fluyen, plantéate la posibilidad de que nos encontremos en un punto número 1 o en un punto número 2. No hay más opciones, así que lo mejor es ser realista y mirarte al espejo y decir: PASA DE MÍ. No pasa nada.

Con este sencillo manual, las cosas tendrían que ser más fáciles, pero, queridas amigas, no lo serán porque nos gusta lo complicado, lo retorcido, lo imposible, lo inalcanzable.


domingo, 10 de octubre de 2010

Mundo de locos engreídos

En serio, es una pena, tan jóvenes y tan locos.  Con esta sentencia he dejado perpleja a mi madre de buena mañana. Ella no tiene la menor idea de a lo que tiene que enfrentarse una mujer soltera a las puertas de su 27 cumpleaños.

 Los que me conocéis bien os habréis hartado de escuchar una frase muy mía que esta mañana no dejo de repetir: No hay nada que me joda más que me vacile alguien que es subnormal, porque que me vacile un chulo que puede vacilarme, me hace hasta gracia, pero que lo haga un subnormal... El subnormal saca mi yo más sarcástico y toda mi artillería pesada de destrucción nuclear. Es en ese momento cuando podemos decir, sí, soy mala malísima.

Total, pasemos a otro tercio, que el tema trentañero desquiciado ya me aburre. No sé qué me pasa que todo el mundo me ve tan desbordante de energía que hay quien ha empezado a tomar ginseng para estar a mi nivel (¿verdad, queridas Zazu y Serrá?). Creo que no me había reído tanto desde el día anterior en el que Anna habló de almorranas (grrrrrrr) mientras cenábamos. Pues eso, queridos amigos, amigas, lectores, lectoras y allegados: tomen ginseng, que la vida es breve y tenemos que tomar fuerzas porque cada vez somos más los locos que los cuerdos. ¡Esto promete!

jueves, 7 de octubre de 2010

El concepto del bizarrismo

Últimamente vivo en una realidad muy bizarra. Este último concepto se lo debo a mi Annita que me ha sumergido de pleno en un universo onírico que ninguna de las dos somos capaces de resolver y que nos lleva a menudo a sufrir sendos ataques de risa al escuchar palabras como almorrana. ¡Si es que me da hasta asco escribirla! Por dios.. ¿hay alguna palabra más horrenda que esa? Y es que no podía parar de reír... Tan fina ella, tan ideal.. y me suelta eso en plena cena. No sabía que hacer con el trozo de pollo que me había llevado a la boca... si escupirlo o tragármelo, el mismo dilema que tiene el comedor de sushi principiante al que le parece repugnante que seamos capaces de comernos semejante asquerosidad.

Aunque también os digo una cosa, queridos lectores, el bizarrismo tiene su qué. Te ayuda a no tomarte en serio según que paranoias: corazones partíos, gente que va, que viene, que aparece y desaparece y, lo mejor de todo, alguien tan perfecto que parece imposible que pueda existir y, que por lo tanto, seguramente será fruto de un bizarrismo crónico que ya empieza a apoderarse de mis capacidades sensoriales. Es que no hay más, mi vida se rige por una sola ley, la de Murphy, con lo cual si es tan perfecto que no puede existir, seguramente no exista. ¿Qué le vamos a hacer? Luego a la Bombi le hace gracia que diga que he pisado una mierda de dinosaurio (que conste que el chiste no es mío, es de Mireya), pero es verdad.. si es que me huelo la suela con la nariz a años luz del zapato.


PD: No os molestéis en buscar bizarro en el diccionario. No me acaba de convencer el significado que le dan. Prefiero que perdáis el tiempo escuchando esta canción de Vetusta Morla, que tanto me flipa últimamente:

domingo, 3 de octubre de 2010

El Mar

Cuando se tiene el alma herida, no hay nada mejor que refugiarse en el mar. Lo recomiendo. La playa en octubre puede ser el sitio más hermoso del mundo para esconderse y que nada ni nadie perturbe un momento tan íntimo donde te encuentras solo ante tus pensamientos, ante la esencia de tu persona y tus propios miedos. Por un momento he creído que sólo existíamos el mar, la arena, el sol y yo... Y ese preciso instante ha sido el segundo de felicidad más bonito que he tenido en los últimos días.

 El sosiego de las olas ronroneando en mi oído, cantando sólo para mí, me ha cargado las pilas tanto que no he podido evitar lanzarme a sus brazos. El agua estaba tan fría que ha revivado el calor de mi cuerpo hasta el punto de poder oír de nuevo el latido de mi corazón. Me he desnudado sólo para él, para un mar gélido que me ha acogido en su regazo para purificarme el alma. Cuando he salido del agua creo que ya era otra persona, otra persona nueva con más ganas de comerse el mundo que nunca.

martes, 28 de septiembre de 2010

Se paró

Siempre me he preguntado cómo sonaba un corazón cuando se rompe. Desde hoy puedo describirlo del modo más escueto, triste y frío posible: un corazón cuando se rompe suena a silencio.

No tengo nada más que decir... las palabras no salen cuando momentáneamente el corazón ha dejado de latir.

sábado, 25 de septiembre de 2010

Malagueando se vive mejor

Recién llegada de la Cosa del Sol, la vida se ve con otros ojos. Hasta arriba de conchas finas, espetos de sardina y cartojal, todavía no me creo lo bien que se estaba en la playa a venintipico de septiembre. Sin haberle sacado provecho a mi carnet del paro (aún no he tenido tiempo de ir al INEM con tanto estrés de sol, comida y buena gente) siento que he estado desaprovechando mi vida los últimos 26 años.

Y es que, cuando viajas a sitios donde la calidad de vida es infinitamente mayor a la de Barcelona, piensas... Me han estafado. Porque yo no sé si es cierto que "Para hacer bien el amor hay que viajar al sur" pero desde luego que para comer conchas finas sí. Vivo obsesionada por ese sabor... Para mí que le ponen droga, como al vino turbio, para que te enganches a ellas. Viene siendo lo que con Maria denominamos orgasmo bucal (ya los conocéis de nuestras cenas en el Kibuka).

Otra reflexión que he extraído de estos días de asueto, a parte de la estafa en la que vivimos sumidos los barceloneses, es que me voy a comprar un vibrador. Sí, habéis leído bien, un pene de plástico que en modo vibración puede ser capaz de sustituir lo único útil para lo que existe el hombre últimamente en mi vida. De ahí que me haga tanta gracia el grupo de Facebook de: Te voy a regalar unas zapatillas de ballet para que te vayas a la mierda de puntillas. Hombres del mundo, no me toméis en serio... se trata de un estado de ofuscación momentáneo. Seguro que mañana se me pasa.



viernes, 17 de septiembre de 2010

Cayetana

Me encanta el sonido que produce el taconeo de los zapatos de una bailaora en un tablado flamenco. Es un sonido que, como casi toda percusión, te envuelve y te permite dejarte llevar por una musicalidad tan cálida que casi puedes sentir como te quema la cara. Ese movimiento rápido de pies me fascina... Para alguien como yo, que casi no sabe andar con tacones, puede resultar fascinante que alguien sea capaz de crear algo tan bello sólo con los pies...

Pues eso, que me ha dado por ir al teatro a ver el espectáculo de Cayetana y he salido con el replicar de unos tacones en la cabeza. El flamenco es muy estético. Si analizas la escena frame a frame, es cuando te das cuenta de la intensidad que desprende. El pelo del bailaor suspendido en el aire, la gota de sudor que corretea por la espalda, el tacón golpeando con el suelo, las castañuelas entrelazadas en los dedos... En fin, una buena terapia para dejar atrás una semana dura, dura.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Neruda

Este verano ha sido un punto de inflexión para mí. De lo bueno y de lo malo se aprende y ahora tengo los oídos bien abiertos a las buenas vibraciones.

El otro día me dieron un consejo que me llenó de ternura. En catalán suena mejor, lo sé Jaume, pero me debo a mis queridos lectores: "No te comas la cabeza: aunque quieras olvidar, no podrás. El cuerpo tiene su propio ritmo y sus sentimientos y se tarda en hacer limpieza. Cuando todo en tu mundo se tambalea, la inercia te hace querer volver a lo conocido... Simplemente acepta que estarás un tiempo de resaca y vive con la oportunidad de hacer cosas que antes no podías hacer".

Quería compartir estas palabras con vosotros porque me parecen simplemente perfectas. No necesitan matices, no necesitan nada más, como las cosas que emergen del alma del poema de Neruda que tanto estoy leyendo últimamente:

"Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía". 

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Adeu, Barcelona. Hello, London!

Ahora que ya se lo he dicho a todo el mundo, no me queda otra que irme... ¡ja ja! ¿Os imagináis que ahora me rajo? Sería lo peor, lo menos Wendy e inapropiado del mundo. Y es que he pensado que no se puede vivir indefinidamente de forma provisional. Sí, lo sé, suena un poco contradictorio... pero tiene una explicación muy sencilla: o deshago la maleta o la lleno con ropa de invierno.

Una serie de desdichas encadenadas me han llevado a la situación en la que hoy me encuentro. Pero yo, como buena marketiniana, me he vuelto especialista en convertir las amenazas en oportunidades, y si en el trabajo no me ofrecen nada bueno, me cojo el paro y me voy a Londres.

 Tan fácil como eso... En todo este tiempo he aprendido que las cosas pasan por algo y que si la vida te cierra una puerta, es porque otra mejor se va a abrir. Yo de momento sólo veo puertas cerradas... pero supongo que algún día la vida me empezará a abrir tantas puertas que ni yo misma me lo creeré de la buena suerte que voy a tener. Entonces podré decir que me he limpiado los zapatos de esa gran mierda que un día pisé sin darme cuenta y que llevo años oliendo tras mis pasos.

sábado, 4 de septiembre de 2010

El orgasmo bucal de María

Generalmente el vino nos proporciona una lucidez fuera de lo común que puede llevar al grupo a tomar decisiones disparatadas e incluso a tener orgasmos bucales. Me explico: ahora cuando suceden cosas extraordinarias a mi alrededor todo el mundo sugiere que haga un post. Me encanta postear mi vida, así parece más interesante. Pues bien, el tema de hoy es que María cuando come nigiris de salmón en el Kibuka tiene orgasmos bucales.

Ciertamente son más buenos que en cualquier otro sitio donde los haya comido: la bola de arroz en su justo tamaño, macerada con vinagre de arroz en su justa medida, sin que se desgrane, se deshace en la boca y el corte de salmón perfecto, liso, en su justo grosor. Si estás salibando ahora, puedes hacerte una idea de lo que es un orgasmo bucal, aunque para experimentarlo tendrás que cenar en el Kibuka.

Y así transcurrió la noche, orgasmo bucal tras orgasmo bucal... Creo que desde ayer soy multiorgásmica. Os voy a echar de menos chicas.

jueves, 2 de septiembre de 2010

Trajeándome

¡Qué buena nueva! Haciendo un repaso de la prensa económica me encuentro con esto:

“La compra a través de internet de todos los productos de Zara, el formato más emblemático de Inditex, se podrá realizar a partir de hoy, en España, Alemania, Francia, Italia, Portugal y Reino Unido”.

Me encanta comprar por Internet, es el colmo de mi consumismo más voraz, y a la vez perezoso, que me permite tener lo que quiero, cuando quiero y sin moverme de mi confortable silla de oficina. Lo que viene a significar que no tengo que aguantar a las locas insolentes que te pillan los dedos con las perchas pasando prendas a una velocidad completamente fuera de lugar sin percatarse de que tú habías llegado primero. Y es que a veces ir de compras se convierte en una lucha por la supervivencia marcada por las leyes de la selva: el más fuerte gana. Por eso y por mi creciente insociabilidad y temor a las multitudes, celebro que ZARA venda por internet: a los bichos raros como yo nos hará la vida más fácil.
Por otro lado, hablando de compras, he decidido cuidar mi estilismo al máximo para ir a la oficina y que me tomen en serio cuando pido un aumento de sueldo. Lo pedí antes de las vacaciones pero creo que mis faldas cortas y mi aspecto desaliñado han hecho que todos mis superiores tengan una demencia senil repentina. Por ello, cada día me visto como si fuera a comprar joyas a Tiffany’s. Tanto es así que he ido a pagar una tasa del ayuntamiento a Caixa Catalunya y se han pensado que manejaba pasta y me han ofrecido un depósito. ¡Si yo no tengo ni dónde caerme muerta! Antes tenía un sitio donde caer pero ahora lo he alquilado, así que ya ni eso.


Total, a lo que íbamos, que en mi afán de superarme cada día con mi estilismo de secretaria eficiente, he encontrado la ganga de mi vida en una amiga que se va a pasar un año sabático a Australia (grrrr, envidia cochina) y que se está deshaciendo de su armario, digámosle, “formal”. ¡Prendas a 4 euros! Me volví loca… En dos segundos había comprado 1 traje chaqueta, 2 pantalones de pinza (¿Por qué los pantalones de pinza hacen el culo gordo?), 2 americanas y 3 faldas y todo por el módico precio de 36 euros. ¿No estáis flipando?

Gracias GiGi, aunque te vayas al quinto pino, la Bombi y yo te llevaremos en el corazón.

martes, 31 de agosto de 2010

Galletas María

Desde ayer que tengo un antojo... Ahora que me he puesto en serio con la operación bikini 2011 (así seguro que no llego tarde) va y en El Hormiguero se les ocurre cocinar bolitas de galletas Oreo machadas con queso Philadelphia bañadas con chocolate deshecho. ¡Por dios, llevo todo el día salibando! ¿No existe ningún organismo regulador que sancione este tipo de conductas televisivas? Porque una cosa es que le hagan cantar el Hola Don Pepito a Will Smith y familia y otra cosa muy diferente y del todo reprochable es que den al traste con la dieta de miles de españoles que han vuelto de las vacaciones sin poder verse los pies por culpa de la panza.

Y hablando de galletas: más cosas absurdas. En la sección de economía de La Vanguardia de hoy se han hecho eco de un interesante estudio realizado por la Organización de Consumidores y Usuarios según el cual el precio de las galletas puede fluctuar un 360% según la marca. Hasta aquí piensas, wow, ¡qué interesante! Será que no hay estudios posibles para hacer mil veces más necesarios... Pero la guinda la pone la última anotación del periodista el cual hace hincapié en que lo que no es "tolerable" según la susodicha organización és que ¡el 15% de galletas del paquete vengan rotas! ¡Jajajajajajajajaja!

Igual es cierto que tengo un sentido del humor "especial" pero me he reído durante un buen rato... hasta que me ha dado flato. Primero porque me he imaginado a un tio haciendo el recuento de bajas después de haber abierto cienes y cienes de paquetes de galletas María y segundo porque... ¿No será más probable que las rompamos nosotros metiéndolas en la bolsa del super, que seguramente acaba aplastada por otras tantas en el carrito de la compra o en el maletero del coche y que soltamos con cierta intensidad a la espera de que el puto ascensor baje (eso en el caso que tengamos ascensor) y que volvemos a soltar con la misma o más intensidad cuando agotados por una dura jornada laboral llegamos a casa y dejamos la compra en el mármol de la cocina exhalando el último aliento de vida?

Por cierto, si alguien creía que el original nombre de este gran manjar, incondicional de muchos desayunos, se debía a algo realmente exótico, rocambolesco o incluso pasional, desengáñense y lean este escueto pero clarificante post: ¿Por qué las galletas María se llaman así?

jueves, 26 de agosto de 2010

Del amor y otras tonterías

El ser humano tiende a teorizar sobre cualquier cosa y el amor es un tema recurrente sobre el cual crear grandes teoremas filosóficos que llevan a la Humanidad a divagar largo y tendido sobre lo que es y lo que no es, lo que debería ser y lo que será.

Yo recientemente he dejado de creer en el Felices para Siempre, lo que no quiere decir que no crea en el Felices por el Momento. Por ello, me encontraba el otro día hablando yo con una amiga (Peque, desde aquí te mando un beso enorme) y ella, ocurrente como siempre, me dijo: Vero, déjate de hombres que se miran tanto al espejo porque mientras se están mirando a ellos no te miran a ti y tú lo que te mereces es que te adoren. ¡Por dios, que me la como a besos! ¡Qué razón tiene!


Llegados a ciertos puntos en la vida, queremos las cosas fáciles. Yo paso de egoístas que no hacen otra cosa que sacarse pelusillas de su propio ombligo. Quiero, ¡que digo quiero, EXIJO! que me bailen el agua, que me adoren y que me despierten con un mordisquillo en la oreja todos los días de mi vida. Amén. 

domingo, 15 de agosto de 2010

Amores platónicos

Desde ya tendrían que prohibir por Real Decreto los amores platónicos. Así, sín más... ¡No se pueden tolerar! Y no me extrañaría que de todo esto tenga la culpa Walt Disney con sus ideales bañados en leche condensada que nos hacen creer en el Felices Para Siempre. No me extraña que el tio decidiera criogenizarse... Yo hubiera hecho lo mismo.

¿Quién no ha tenido un amor platónico? Yo me declaro culpable de haber tenido uno y de haberlo idealizado hasta aborrecer y por ello me condeno a no volver a idealizar nada que no sea yo misma. Es como cuando se empieza a salir con alguien y todo es perfecto. Igual que el rollo de la objetividad que nos vendían en la facultad: NO SOMOS OBJETOS, LUEGO NO PODEMOS SER OBJETIVOS. Pues, caro mío, tampoco somos PERFECTOS, así que no podemos tener nada perfecto. Yo propongo una cosa: cuando conozcamos a alguien, lo primero que habrá que hacer es ponerlo al día de nuestra lista de defectos y que este alguien haga lo propio con los suyos. De este modo ya sabremos a qué atenernos y no tendremos que esperar a años de relación improductiva para adivinar lo que se podría haber sabido de antemano y de lo cual nuestra madre nos advirtió con su olfato canino capaz de predecir las cosas más impredecibles.

Así acabaríamos con los amores platónicos, que se apresurarían a desmontar cualquier ideal antes que nos podamos enamorar y la venda sea lo suficientemente gruesa como para no ver los defectos que se acontecen ante nuestras miradas insulsas y enamoradas. ¿Qué os parece? No más suspiros en vano, noches en vela y cuadernillos del colegio pincelados con su nombre. Amores de carne y hueso, que te prometen lo que pueden ofrecerte y de los que te hacen creer en el FELICES EN EL MOMENTO.

sábado, 14 de agosto de 2010

Pasado de moda

El aburrimiendo agudiza mi ingenio, por ello me ha dado por dedicarle más tiempo a mi blog, que parece una mascota abandonada y con carencias afectivas: cuatro carantoñas, dos palabras tiernas y como nueva.

La comunidad gitana nunca deja de sorprenderme. Hablo desde el más profundo de los respetos, ¿eh? Me encantan las bodas gitanas, que de vez en cuando televisan en programas como Callejeros. ¿Quién no ha soñado con que se partan la camisa por ella? Yo con lo que flipé fue con las peladillas... Mira que tirarle peladillas a las novios en vez de arroz... Que con un golpe poco certero, dejamos tuerto al novio, ¡por dios! Todo el suelo lleno de peladillas... Claro que no me extraña que las tiren, porque ¿a alguien le gustan? Para mí son como la fruta confitada de la coca de Sant Joan, que todo el mundo la aparta pero, sin embargo, la siguen poniendo... Seguro que hay intereses ocultos por seguir produciéndola... Lo mismo con las peladillas ¿no creen?

A lo que íbamos, que me voy por los Cerros de Úbeda, que lo que no deja de sorprenderme de las bodas gitanas es la importancia del momento en que se comprueba la honra a la novia. ¿Quién comprueba la honra del novio? Eso está pasado de moda... No me extraña que cada día se casen más jóvenes... Si lo que quieren hacer es lo que hacen todos los jóvenes del mundo, descubrir y sacarle provecho a su sexualidad y eso, al parecer, está reñido con las peladillas y la fruta escarchada.

Todo esto de las tradiciones pasadas de moda, me han llevado a recordar a mi querida amiga Míriam a la cual dedico este post por ser mi primera y última fan. Desde hace un año se ha mudado con su novio a un pisito de alquiler y su familia vive pensando que la niña comparte piso con un amigo. De hecho no se extrañen si se la encuentran por la calle y les presenta a su pareja como su flat-partner (ya le he dicho yo que se dice flatmate pero a ella le gusta más decir flat-partner). Es para no darles un disgusto, dice Míriam... Eso está pasado de moda, a los padres hay que disgustarles de vez en cuando para que sepan que hemos crecido. Que si no, un buen día descubren que tenemos 40 años y que no somos vírgenes y les da un jamacuco. Para evitar tragedias como ésta lo mejor es un corte limpio, un golpe seco, un tirón rápido, como el que hacemos cuando nos quitamos una tirita: Papá, mamá, ayer perdí mi virginidad con un chico que no conozco en la parte trasera del coche de sus padres. Pero tranquilos, tengo 16 años e íbamos borrachos, no va a haber nada serio.

Un poco de Estopa para alegrar la mañana de este sábado de agosto nublado.

viernes, 13 de agosto de 2010

Un día de agosto más

¡Por dios, que aburrimiento! Agosto se me está haciendo largo y tedioso... A pesar de que estoy de vacaciones, mi cruzada contra la metereología me ha dejado fuera de juego: no sale el sol ni a tiros y estos bochornosos días nublados me provocan jaqueca (yo no tengo dolores de cabeza, tengo jaquecas, que suena mucho más cool, como esas mujeres alcoholizadas, atabiadas con su bata de guatiné que fuman con boquilla larga).
Total, que los días pasan sin más, igual que sus respectivas noches pero incluso los días largos y aburridos como estos me brindan escenas que esbozan en mi cara una tímida sonrisa. Como el show que ha decidido regalarme un chatarrero rumano en un paso de cebra, donde me he tenido que parar con la moto. Yo, que iba ataviada con mis shorts vaqueros, me he quedado atónita cuando el susodicho ha decidido arremangarse sus andrajosos pantalones, a modo de shorts, y menear las caderas a escasos metros de mí cual exótica Shakira con el dichoso Waka Waka.

A todo esto mi futuro marido, que vive ajeno a este desposorio (aún no he creído conveniente decirle que nos vamos a casar - de hecho creo que no sabe ni cómo me llamo...), se ha despedido hasta septiembre porque se va de vacaciones... ¿Y ahora qué hago yo? ¿Quién me va a dar las clases de spinning? jops.. menos mal que el lunes me voy a Ibiza y me olvido del mundo y de mí. ¡Que hartura de agosto! Por dios, actualicen el Facebook desde sus lugares de vacaciones, que nos aburrimos los que quedamos en la ciudad.

miércoles, 28 de julio de 2010

Mamá, de mayor yo quiero ser tonta

Sinceramente, tengo la certeza de que todos estamos desquiciados. El fin del mundo se me antoja más pronto que tarde por una pandemia de locura transitoria que nos llevará a convocar por Facebook suicidios colectivos o a algún tipo de canibalismo extraño que no nos ha de reportar, seguro, nada bueno.

Y es que el que no coja de un pie, tartamudea del otro, y yo, que me tenía por una persona cuerda, empiezo a pensar que hace mucho tiempo que se fugó la última neurona sana de mi cabeza. Cansada de sentir que vivo en una tomadura de pelo constante, he decidido empezar a tomar yo el pelo. Y nada mejor para eso que hacerse la tonta. Todavía me acuerdo un profesor de la carrera que decía que no soportaba a los tontos, que antes prefería a los hijos de puta, que por lo menos se les veía venir. Que a los tontos, al fin y al cabo, no se les puede echar la culpa de nada... porque, pobrecitos, suficiente tienen con ser tontos. ¡Qué razón tenía! Y que bendita es la ignorancia...

Mamá, de mayor yo quiero ser tonta. Así no me tomarán el pelo porque inspiraré esa especie de ternura que evita convertirte en una víctima del engaño. Yo es que soy muy básica, el sí para mí es SÍ y el no para mí es NO. Entre el SÍ y el NO no hay matices posibles, ni grises más claros o grises más oscuros, ni interpretaciones ni malos entendidos ni nada de nada.

miércoles, 21 de julio de 2010

Trasterizando mi vida

Nunca he sabido hacer equipajes ligeros: en la maleta todo se mete por si a caso. Imagínense cuando el equipaje es definitivo, toda maleta se hace pequeña para meter los despojos de una vida que, aunque corta, ha dado para almacenar unas cuantas cosas inecesarias de las cuales, si me desprendiera, sería como amputarme un dedo de la mano.

Con ánimo de dejar de vivir de forma provisional (lo provisional nunca me ha gustado.. me recuerada a los barracones que el ayuntamiento instala cuando no tiene dinero para hacer un colegio en condiciones) he decidido enterrar los recuerdos en cajas de cartón que, con el tiempo, irán cogiendo polvo en un trastero contratado para tal efecto en un almacén de las afueras de la ciudad.

Echando a un lado las cosas viejas, habrá sitio para otras nuevas.. Nuevas fotografías a color, nuevos regalos inútiles y nuevas ilusiones con las que renacer de un sentimiento de culpabilidad adjudicado injustamente, de reproches infinitos y de incomprensión mutua.

Es momento de orear el alma y de improvisar un poco, aunque me gusten bien poco las sorpresas y los planes desviados.

lunes, 12 de julio de 2010

Closed

Hoy me he acordado de esta canción de Mónica Naranjo... "Desátame o apriétame más fuerte... pero no me dejes así".



Me sorprende caer en este tipo de flaquezas a estas alturas, cuando mi cabeza hace meses que ha pasado página mientras que mi corazón, ese maldito disidente que hay dentro de mí, se empeña en aferrarse a algo que nunca existió, a una historia que no es el fiel recuerdo de lo que en realidad sucedió entre nosotros dos. Sé que no me puedes hacer feliz pero me empeño en creer que esto es algo transitorio, un sentimiento congelado a la espera de que algún día los dos nos demos cuenta de lo que hemos perdido y decidamos revivir algo que nunca exisitó.

Yo sólo quiero escuchar de tu voz que esto se ha acabado para desencadenarme de ti. Olvidar y ser olvidada para poder volver a amar, quizás algún día, a alguien como te he amado a ti. Permíteme, pues, que le eche este candado a mi corazón porque con la puerta abierta me duele.



domingo, 27 de junio de 2010

Hay que empezar por el principio

Hoy me he levantado con ganas de poner orden en el Mundo de Wendy. Pese a que hay toneladas de polvo por doquier y cajas pendientes de desembalar, todo parece ir por el buen camino. Me he quitado la pereza de encima a la cual me había empujado el letargo en el que uno se suele quedar cuando le desguazan su vida. Para ello sólo sirve un consejo: despacio pero sin pausa.

Hoy ya no me duelen los puntos, he podido dormir y he empezado a idear como será mi vida cuando pase el verano. Tengo la gratificante sensación de tener el mundo a mis pies y de poder hacer lo que se me antoje. ¿Hay algo mejor que eso? Me han cerrado varias puertas este año... Ok, no pasa nada, otras mejores se abrirán... Si las palomas llevan años tramando una conspiración, algo bueno va a tener que pasarme tarde o temprano.

Hoy sólo veo una cosa: playa, sol, amigos... Me muero de ganas de aterrizar en Ibiza y convencerme de que todo este año de trabajo ha valido la pena. Pa pa pa, pa pa para pa.. pa pa pa...

lunes, 3 de mayo de 2010

Sociología de estar por casa

Una crítica social como dios manda, se deja de lamentaciones y sale a la calle a investigar su verdadero objeto de estudio: el ser humano. ¡Y es que el tema da para mucho! Por eso, con ánimo de hacer un estudio riguroso de las relaciones humanas a través de las redes sociales y de recoger material para mis artículos (tal y como hace Carrie Bradshaw en Sex & the City) me abrí una cuenta en uno de esos sitios donde la gente entra para encontrar a gente con aficiones comunes. A los 3 segundos de crear mi perfil ya me estaban ofreciendo sexo, plan para el sábado noche, matrimonio y, lo más curioso de todo: ¡me ofrecieron el negocio del siglo! Dinero a cambio de mis braguitas. No te creas que bien pensado, ¡se le puede sacar tajada a esto!

Diez minutos fueron suficientes para darme cuenta de que la peña está zumbada aunque, en honor a la verdad, también conocí a otros aspirantes a crítico social del año con intenciones menos insanas. Pero...llegados a estas alturas de mi vida puedo decir y digo que cuanta más gente conozco, más quiero a mi perro.

martes, 27 de abril de 2010

Soborno clínico

¡Cómo me tengo que ver! A dos días del Día D, mi pierna sigue dándome problemas. Esta tarde, in extremis, como casi todo en mi vida, me han recomendado un fisioterapeuta que lleva a deportistas de élite. Ya ves tú, ni que fuera mi cuádriceps el de Iniesta. Total, que le he llamado y el hombre, muy profesional, me dice que necesita de urgencia una ecografía de mi pierna porque si hay una pequeña rotura podría fastidiarse más si me toca. Total que, ignorante de mí, que no sabía que se podían hacer ecos en las piernas, me he ido a la clínica de urgencias a lloriquearle al de la entrada.


Mi reto era el siguiente: conseguir que me hicieran una ecografía de urgencia sin previa autorización de la mutua porque no tengo tiempo para burocracias. Total que, como no puedo tirar de escote, le he tenido que hacer ojitos de gato de Shrek al traumatólogo. Me ha dicho que para poder hacerme esa prueba le tenía que caer bien. Y he debido caerle bien porque he conseguido que mañana por la mañana me la hagan como si fuera un caso de vida o muerte.  ¿Es que a caso no lo es? Que el jueves me lo juego todo a una carta: doble o nada. Ya veremos si de ésta no me quedo lisiada de por vida!

sábado, 24 de abril de 2010

I can't take my eyes off of you

Hace tiempo que temo enfrentarme a este lienzo en blanco... Al fin y al cabo es mi confesionario particular y, cuando verbalizas un sentimiento, estás dando el primer paso para hacerle frente: combatirlo o dejarte llevar por él. Mis sentimientos a día de hoy son más confusos de lo que lo eran hace unos meses. Parece ser que me he despertado de la anestesia y ahora puedo sentir el alcance real de mi dolor.

Odio sentirme así... incapaz de llevar las riendas de una situación que en cuestión de horas se me ha ido de las manos... No quiero hacerte daño, sólo necesito decirte lo que siento, buscar respuestas, encontrar respuestas. ¡Ojalá pudiera ser tan racional como lo estás siendo tú! pero ahora mismo ni quiero ni puedo pensar con la cabeza.

Ser racional me ha hecho infeliz la mayor parte de mi vida. No quiero tener un plan B, una excusa preparada, una ruta alternativa... Simplemente quiero ser yo en cada momento, con todas mis virtudes y todos mis defectos, con lo que siento y con lo que soy... Y siento decirte que contra esto no se puede luchar.

martes, 23 de marzo de 2010

Chocolate Milkybar

Llegados a este punto, cuento tu ausencia por reglas. Reglas, sí, has leído bien: menstruaciones en bienhablado. Los desbarajustes hormonales son golpes letales en época de flaquezas emocionales, pero no te preocupes, tengo tu substituto: una tableta de chocolate blanco Milkybar. No entiendo de drogas duras y nunca me he metido caballo pero creo que tiene que ser lo mismo: un chute de Milkybar y la ansiedad desaparece. Ya está, ya se ha ido.

Esta semana me acordaré de ti todos los días, todas las noches… porque dicen que el tiempo que tardas en olvidar a un amor es inversamente proporcional a la mitad del tiempo que lo quisiste. Yo he hecho mis cálculos y no me salen las cuentas… Es preferible no olvidarte nunca a pasarme los próximos 3 años y medio tratando de hacerlo, ¿no? Olvidar cuesta trabajo y todavía no sé si quiero hacerlo. Mientras tanto, prefiero contar tus ausencias por reglas y mis penas por noches en vilo.

domingo, 21 de marzo de 2010

Ningú va dir que seria fàcil

Avui torno a escriure en català, avui torno a parlar de sentiments. Sentiments que es confonen en el neguit d'un diumenge fosc i plujós que no fan altre cosa que enyorar la teva presència. No sé si series capaç d'ententre que el que vol el meu cor, ho rebutja el meu cap... Una mena de contradicció que em duu a estimar el que mai he tingut de tu. No tinc dret a demanar-te res... pot ser em fa por que siguis feliç sense mi i jo no ser capaç de ser-ho mai per mi mateixa.

Avui torno a sortir a córrer sota la pluja, torno a plorar des de l'anonimat, allà on la gent que passa no se n'adona del dolor que brolla pels meus ulls i que, si ho sabessin, tampoc no els importaria perquè ara s'afanyen a arribar a casa i aixoplugar-se d'aquest diumenge que com tants d'altres torna a ser fosc i plujós sense tu.

lunes, 15 de marzo de 2010

No pienso permitir que nadie perturbe mi yo interior

¿Cómo era? ¿Cómo era? Uf uf uf… inspira, expira… siente como entra el aire por tu nariz y como llena tu diafragma. Luego expúlsalo suavemente, siendo plenamente consciente de todo el proceso. No eres sólo una cabeza que piensa, déjala caer sobre mi mano, eres unos brazos, unos pulmones, una nariz… ¡Dios! No sirve…

 Con la cabeza entre las rodillas, encerrada en un habitáculo de 1x1 en el lavabo de mi oficina, intento ser firme en mis convicciones: No voy a permitir que nadie perturbe mi yo interior. Respiro hondo de nuevo, puedo sentir como mi barriga se infla de aire nuevo que, con una expiración más, se lleva consigo toda la negatividad. Ummm, mucho mejor. Parece que se ha ido la angustia… Vuelve a respirar, con tranquilidad, así.. sin prisa.. uf, uf, uf.

Querido lunes, has venido jodiendo pero no vas a poder conmigo por muchas llamadas desagradables que tengas previstas para mí. ¿Qué tal una canción de MClan para acabar el día?

domingo, 14 de marzo de 2010

Venturas y desventuras nocturnas

La cosa está clara, cuanta más gente conozco, más me quiero a mí misma. Mi largo exilio de la noche barcelonesa (han sido 7 años... ha llovido mucho, ¿eh?) me ha dejado esa clarividente conclusión y una uña rota. La noche empezó con un gran error: la elección de un zapato de tacón en lugar de uno plano. Y ya no lo digo por el jodido dolor de pies y la sensación orgásmica al desprenderme de ellos cuando he llegado a casa, sino por el hecho que con casi metro ochenta de altura (con tacones) toda la discoteca parecían hobbits. Partiendo de la base de que la media de edad raspaba dificultosamente los 20 años, una edad donde los hombres todavía están en crecimiento, parecía la madre de más de uno.

He visto con cara de preocupación como no tengo que comprar ropa en el Blanco ya que parece ser que es el patrocinador oficial de las noches en el Eivisí, donde las aspirantes a Amy Winehouse, otrora conocidas como chonis, llevan el último modelito de Blanco, junto con esas uñas de porcelana kilométricas y el moreno de UVA rancio. Total, que el tema sigue igual que hace 7 años, cuando yo pronostiqué que eran una especie en peligro de expansión... porque veo que han proliferado como setas y que ahora está a la orden del día ese look de lo más fatal. De ahí a que acabara con una uña rota, en mi lucha por conseguir mis enseres del guardarropa... Madre mía, que hasta se pegaban hostias en la cola cuando choni 1 intentaba colarse de choni 2. Muy fuerteeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee.

miércoles, 10 de marzo de 2010

Duermevela

Hoy me he despertado con la intención de dejar a su libre albedrío la niña pequeña con ansias de protección que llevo dentro. No sé qué tipo de nostalgia me ha invadido hasta las entrañas y me ha calado hasta los huesos pero ahora me hallo en un estado de duermevela, en el que no puedes discernir si estás despierto o dormido. Todo cuanto deseo es que un brazo protector me acurruque entre él y su pecho para que nada ni nadie puedan arrebatarme esa calma interior que sólo en ese reducido espacio soy capaz de encontrar.

He buscado en vano ese brazo que tiempo atrás rodeba mi espalda y esas manos que dibujaban la forma de mi cintura pero sólo he encontrado el frío de las sábanas en contacto con mi cuerpo en una cama semivacía.


sábado, 6 de marzo de 2010

Picor de huevos

A todos los chicos del mundo les diré que me repugna su picor de huevos. Y a mí no me engañan con esa milonga del pellizquito, que lo que hacen no es ponerse bien el calzoncillo, sino tocarse los huevos con todas las de la ley. Es casi tan repulsivo como el que se hurga en la nariz confiado en que nadie lo ve y que encima pega asquerosamente el ente que ha extraído de sus fosas en algún rincón del mobiliario común.

Todo esto viene a colación porque el otro día un compañero de trabajo se practicó el conocido pellizco ante mi mirada atónita mientras me explicaba una cosa que tenía que hacer en el ordenador. ¡Vamos, no me jodas! Pellízcate los huevos cuando te sientes en tu sitio y no nos hagas conocedores a los demás de que probablemente tengas ladillas... ¿O no tengo razón? Y es que hay que poner unos límites de salubridad para una convivencia pacífica en un mundo donde es demasiado fácil tocarse los huevos sin ser reprendido. ¿O es más común que te los toquen? Yo lo que son huevos no tengo pero siento a menudo que mucha gente me toca los cojones (perdón por el vocabulario, reconozco que no es propio de una Piluquita como yo).

PD: Dedicat a la Ceci, que avui fa anys i espera aquest post com a regal d'aniversari.

miércoles, 3 de marzo de 2010

Sala de estudio nocturna

Por un momento he creído haberme equivocado. Cuando he llegado a la sala de estudio que la Biblioteca pone al alcance de estudiantes afanosos con ganas de empaparse de conocimiento a altas horas de la madrugada, creía que me había colado por error en un casting de fama. Varias adolescentes, ataviadas con pantalones de chandal anchos y bambas Nike multicolor, susurraban, bueno más bien daban por saco, entre ellas creyéndose no perturbar el reencuentro con el conocimiento de los allí presentes.

Si a esto le unimos una aspirante a secretaria del año, capaz de realizar más de mil pulsaciones por minuto y un chico con ataques de tos espásmica, puedo resumir la noche de estudio en algo parecido a una mierda pinchada en un palo que tiene más fans en Facebook que Silvio Berlusconi.

¡Si es que le nombre lo dice bien clarito, coño! SALA DE ESTUDIO. Es una cosa de pura lógica: si no vas a estudiar, te vas a la puta calle a joder la marrana. Y si tienes tos, te tomas un Halls y te quedas en casa y no haces partícipes a los demás de tu mierda de salud a la que te está llevando tu asquerosa adicción a los cigarrillos. Por no hablar de nuestra amiga, la aspirante a secretaria del año, que además de blasfemear en alto por algún hecho inoportuno fruto de la tecnología punta de su portátil, no ha parado de zampar en todo el rato, con su consecuente ruido y molestia para mis delicados oídos.

Así concluye la noche. Me voy para casa, que mi camita me está esperando.

sábado, 27 de febrero de 2010

A very strange day

Día raro el de hoy...

Pero todos los días grises tienen su nota de humor. Cuando todavía estaba intentando asimilar lo de las noticias en diferido de mi hermana, llega mi padre con un nuevo golpe de humor para hacernos creer a todos que la Tarta de Santiago que se estaba zampando no era mala para su diabetes. ¿Y el azúcar? Preguntamos las tres, ojipláticas. Y contesta el muy redicho: ¿Qué azúcar? ¿Qué azúcar? ¡Si esto es harina! Con esto se refería a las toneladas de azúcar glass que rebozaban el trozo de pastel por doquier. ¿Será posible? Lo jodido es que lo ha dicho con todo el convencimiento de mundo.

Pues eso, hallábase la familia Rodríguez-Muñoz celebrando el cumpleaños de la matriarca cuando de repente un matrimonio de la mesa de al lado se ha percatado del acento gallego de mi padre. Con la pelea que se traía con los grelos y el lacón, como para no percatarse... Resulta que los que teníamos al lado también eran gallegos, cosa rara en Barcelona... que levantas una piedra y te sale un clan entero. Total que después de media hora han llegado a la conclusión que casi eran primos terceros porque la tia de la madre del abuelo de no sé quién (todavía se me escapan algunas palabras en galego) era sobrina de la madre de la tia de no sé quién otro.

Y es que es jodido pertenecer a una familia tan numerosa, te salen tíos por todos lados. Este mundo es un puto pañuelo, no tratéis de convencerme de lo contrario.

Bona nit.

lunes, 22 de febrero de 2010

Llàgrimes

M'agrada plorar a la moto. Ningú no em mira, ningú no se n'adona que sota la visera se m'escorren unes llàgrimes per les galtes que, lluny de provocar-me coïssor, m'acaronen i alleugen la pena que porto dins. A la moto només existeixo jo, la resta del món s'esbaeix i només veig la carretera. La fredor del vent, que em golpeja la cara, és la meva única companya d'un viatge que m'agradaria eternitzar, fer-lo meu per sempre. De tant en tant, alguna mirada indiscreta en un semàfor em fa tocar de peus a terra, però és massa tard per deturar unes llàgrimes que corren sense ordre pel meu rostre enrogit pel foc de l'hivern.

La respiració se'm fa més dificultosa quan arribo al meu destí... Quan baixo de la moto torno a ser al món gris i plujós del qual defugia quan hi vaig pujar. Tot és al lloc que li pertoca, excepte els meus sentiments, que me'ls he deixat enrera, al principi del trajecte, quan he arrencat la moto d'una embranzida, deixant tota la pol·lució del meu cap enrere.

Ara escric en català, per mi, la llengua dels sentiments... perquè a l'hora de parlar de coses que es remouen per dins, no hi ha cap idioma més generós amb les paraules, més delicat amb els significats i més bonic per parlar d'amor i desamor.


viernes, 19 de febrero de 2010

If I was younger...

Bueno, bueno, bueno... Cada vez tengo más claro que en su día me equivoqué de profesión. Ya me lo decía la pitonisa de mi madre: Ay, hija... ¿periodista? ¿Pa' qué? ¿Pa' dar la vez en la cola del paro? Pues ya le vale, podría haberme obligado a estudiar Odontología, un eufemismo más (y que no se me ofenda nadie) de una vida, digámoslo de forma suave, sin apuros económicos. Y es que vaya tela... una caries, un empaste, 15 minutos de trabajo y 58 eurazos! ¡Zasca!¡En toda la boca! Eso ha dolido...

 ¡Y encima me ha mandado a hacer una radiografía de toda la boca para ver si hay más agujeros para tapar! Lo siento, amigo, conmigo no cuentes... Hasta el año que viene no me vas a volver a ver el pelo, que lo mismo que ando un trecho para ir al Mercadona y comprar yogures Hacendado para ahorrarme unos céntimos, puedo vivir con mis caries como si fueran el bien más preciado de mi vida.

Y es que dicen que no hay nada peor que un dolor de muelas. ¡Los cojones! El peor de los dolores es el de bolsillo.

jueves, 18 de febrero de 2010

En diferido

¡Me meo! Mi hermana no nos deja ver las noticias porque dice que simpre ponen lo mismo, que las repiten... ¡jaja! 4 años en la facultad de Comunicación debatiendo sobre la objetividad y llega una niña de 13 años y me echa cualquier teoría por la borda. Ahora resulta que las noticias las pasan en diferido, como cuando era pequeña y mi madre me grababa los dibujos animados y me los ponía una y otra vez. Con razón, si me sacas de La Aldea del Arce, La Abeja Maya y los Fraggle Rock, me pierdo...

Y es que la vuelta a casa me está haciendo ver que he vivido durante toda mi vida rodeada de freaks. Mi padre el primero, que le pone el móvil con música de pájaros a sus canarios para que aprendan a cantar. Mi hermana, la que sostiene que las noticias son grabadas, que come la sopa con pajita; el perro que va todo el día paseando un Picachu para que se lo quites y cuando te acercas, sale corriendo con la sonrisilla de hiena; y mi madre, que trabaja de noche, y ya no sabe cuándo tiene que dormir o comer.

Esto podría titularse Mi Familia y Otros Animales... porque al final va a resultar que yo soy la más normal de todos. 

miércoles, 17 de febrero de 2010

Érase una vez


Tenía tantos planes, tantos sueños… Se veía a sí misma vistiendo de blanco o acunando a un bebé, envejeciendo a su lado. Pero todo aquello ahora es polvo, polvo que ensucia sus pasos, polvo de olvido… Polvo, tan sólo polvo.

¿Qué más da eso ahora? Como tantas otras veces, nuestra protagonista empieza de nuevo. Se cayó, sí, pero ha limpiado sus heridas. Las rodillas ya no le sangran, pero le escuece el alma. Siente miedo de la noche y llorando se queda dormida, noche tras noche, día tras día.

Se aferra a aquel puñado de arena que un día se le coló entre los dedos. Llora, llora de rabia porque no supo querer lo querido…

domingo, 14 de febrero de 2010

Because change happens

En cuestión de días, ¡qué digo!, de horas, mi vida ha sufrido un desarraigo de la realidad como si hubiera pasado un Tsunami por mi salita de estar. Nunca imaginé que la frase "vamos a apuntalar el piso" significaría semejante desastre que me ha hecho huir por patas del que ha sido mi hogar durante estos últimos años. Me explico: por unas obras de la comunidad, tengo la casa llena de puntales de manera que, para llegar a la cocina tengo que hacer una gimcana, esquivando picas, saltando escombros y tratando de no resbalar con la fina capa de polvo que lo cubre todo cual manto de nieve en una estampita de lo más invernal.

Total que después de sufrir en mis carnes el estereotipo de los obreros que llegan a la obra, echan un vistazo y se van a almorzar, he tenido que empaquetar mis escasas propiedades e instalarme en casa de mis padres, un mundo que en su día dejé atrás y el cual, a mi vuelta, sigue siendo igual de desordenado, escandaloso y jodidamente desesperante. En ningún sitio como en casa... ¿Quién coño diría semejante barbaridad?

A pesar de todo, inmersa en este caos, me siento protegida, con una especie de calor parecido al que nos sonroja los mofletes por la calefacción. Os dejo la canción con la que me he despertado esta mañana... porque  no se me quita el gusanillo de ti.




miércoles, 10 de febrero de 2010

Mi nombre es Piluca

Hay cumplidos que una no sabe cómo encajar. Normalmente van acompañados de la menos tranquilizante expresión Te lo digo de buen rollo y siempre te dejan esa cojonuda intranquilidad de si lo habrá dicho con segundas o realmente es de buen rollo. Pero el cumplido del otro día, lejos de ofenderme, me hizo una gracia terrible. Tú eres una Piluquita, de esas que van con Borja Mari. Óbviamente, mi querida amiga desconoce mi facilidad para malpensar de todo cuanto me rodea pero, lejos de enfadarme con ella, me quedé perpleja ante tal derroche de imaginación y espontaneidad. ¿Piluquita? Le pregunté. Sí, tan rubita, tan mona y tan bien vestida siempre... y tan rematadamente pija, le faltó sentenciar. Nunca pensé que proyectara esa imagen y es que, como buena asistenta de Marketing que soy, sé diferenciar entre la imagen corporativa que deseo proyectar y mi posicionamiento real ante mi target. ¿Lo ves, Mamá? El Master que me pagaste en el IED ha servido para llegar a esta reflexión ( 1 reflexión : 6000 €, tomen nota).

Total que me puse a reír a carcajada limpia. ¿Dónde estará mi Borja Mari? Dios mío, que nombre más horrible... Mi primer beso fue con un tal Borja y pasó a los anales de mi memoria como algo sin importancia. ¿Será eso por qué  entonces no era una auténtica Piluca? Sea como sea no entiendo la imagen que tengo de PIJA (con lo bruta que soy hablando...) ¡Si yo sólo llevo cosas de Inditex! Tendré que hacerme un rebranding total para ver qué falla en mi comunicación. O quizás no.. en el fondo me ha gustado eso de ser una Piluca.  

Bye bye Wendy, welcome Piluca!

domingo, 7 de febrero de 2010

El árbol es mío

No os podéis hacer ni la más mínima idea de lo que supone sacar a pasear a dos perros alpha, protectores de una manada que, aunque imaginaria, es el gran baluarte de sus respectivas masculinidades. Y es que he visto en su comportamiento y en su lucha por la dominación el sencillo modus operandi de todos los hombres que pisan sobre la faz de la tierra. ¿Tú te meas aquí? Pues yo meo otra vez. ¿Que vuelves a mear? Pues toma, meo encima de donde has meado. Y así he contado hasta 4 meadas sin sentido que me ha llevado a hacer malabarismos con las correas aún a riesgo de estrangularme a mí misma entre tanto estrés canino.

Pero la dominación entre machos traspasa las especies y toca de pleno al género humano, incapaz de luchar por lo que quiere y ensimismado en seguir mirándose su propio ombligo.

Yo, entretanto, sólo puedo decir que he perdido, aunque nadie me puede acusar de no haber luchado. Nunca meé en un árbol para fortalecer mi hegemonía, quizás ese fue mi error... A veces las mujeres buscamos complicaciones y nos perdemos en la simplicidad de una vida dominada por machos alphas en búsqueda de un árbol al que regar.


sábado, 6 de febrero de 2010

Nightmare

Odio tener pesadillas. Nunca me acuerdo de los sueños pero cuando son malos, sé que los he tenido aunque apenas recuerde algunas pinceladas de ellos. Después de un mes trabajando ininterrumpidamente, hoy era el primer día en el que no tenía que oir el maldito despertador y, sin embargo, me he despertado miles de veces durante la noche.  Hoy no tengo nada gracioso que decir, nada ocurrente con el que amenizaros la mañana de un sábado que a mí se me antoja gris, frío y deprimente.

Os dejo una canción que me revuelve muchas cosillas por dentro.

viernes, 5 de febrero de 2010

Como me encuentre a San Valentín, me lo cargo

Así de contundente me he levantado esta mañana: Como me encuentre a San Valentín, me lo cargo. ¿A quién se le ocurriría canonizar a uno que va con flechas "del amor" dando por culo? No me malinterpreten, mi repugnancia por este día tan azucarado no se debe a mi nueva coyuntura, sino que he venido odiándolo toda mi vida. Además yo, que soy catalana, reivindico Sant Jordi como el día de los enamorados, pero reivindicaciones culturales a parte, la fiesta apesta y huele a consumismo puro y duro. 

Ayer, cuando volvía a casa en autobús (que fuerte me parece, nunca creí que diría algo así - la moto está pasando la revisión) me quedé muerta con la voz sensual que le han puesto a la grabación que te indica las paradas. Diagonal-Buenos Aires... Lo dice como si estuviera teniendo un orgasmo, lo juro... Bueno toda esta oratoria es para deciros que, mientras intentaba desconectar de este show pornográfico, empecé a pensar en todas las gilipolleces que se hacen en nombre de San Valentín. Para empezar, la saturación de emails promocionales que en nombre del susodicho intentan venderte cualquier producto que nada tiene que ver con el amor: vuelos, descuentos para restaurantes, packs de cosmética, etc. De verdad que estoy hasta el moño de leer asuntos que rezan: Enamórate con..., Disfruta del Amor por.. ¡Dios, que agonía, dejadme en paz! Que las flechas del amor de Karina y de Cupido ya huelen a naftalina recubierta de azúcar glas. ¡Qué asco! ¿no?

jueves, 4 de febrero de 2010

Empieza el día con una sonrisa

Tiene guasa la cosa, una se pone a dieta, enloqueciendo con los tanto por ciento de materia grasa de los yogures, y sin embargo me encuentro con una portada de periódico de difusión gratuita que, con un cantoso color amarillo y una carita mona, te invita a empezar el día con una sonrisa y el auténtico sabor y ternura de Donuts. ¡Acabáramos! Ya sé por qué llevo siglos empezando el día con mal pie...

¿Qué sabrán ellos de empezar el día con una sonrisa? Con mis escasas 7 horas de sueño y un despertar de lo más prometedor (cientos de coches pitando al camión de Estrella Damm que estaba haciendo la carga y descarga en mitad de la calzada... vamos que me he acordado del puto anuncio de Tonight, tonight mientras me cagaba en la pu.. madre de todos de buena mañana. Total que hoy tocaba revisión de la moto, así que ya sabéis qué significa eso: LA VUELTA AL TRANSPORTE PÚBLICO. De verdad que odio ser monotemática pero lo de hoy no tiene desperdicio. He dejado mi moto delante del taller, como no habían abierto, he seguido las indicaciones del mecánico y le he dejado las llaves en el bar de en frente, donde a las 8.30 de la mañana ya había un padre de familia jugándose el jornal a las máquinas tragaperras (vomitivo).

Entrego las llaves y tiro derechita hacia la Diagonal. Por cierto, ¿dónde se compraban las tarjetas de metro? Porque claro antiguamente en el estanco te las vendían... He tenido que bajar al metro a comprar la tarjeta, ahí ha sido donde me han dado el puto periódico con el donuts de azúcar gigante que me decía cómeme, cómeme (si hubiera sido de chocolate, le hinco el diente al diario, lo juro). Después de la hastillada de la T-10 (¿Seguimos teniendo el transporte público más caro y deficiente de España?), vuelvo a la superficie con la valentía de coger un bus a primera hora. Y digo valentía porque hay que tenerlos bien puestos para meterse en un autbús infestado de gente, con la calefacción a 40ºC, con una bolsa de deporte, el bolso y el casco de la moto. He recibido codazos, puntapiés, soplidos... de esas fantásticas "señoras que" están haciendo estragos en el Facebook. Tras dos minutos en la sauna,  me he puesto a sudar como un pollo Llegados a este punto, pongo en antecedentes a mi querido lector: el ir en moto implica ir con una chaqueta digna de un alpinista, máxime cuando en Barcelona reina un ambiente húmedo y gélido que congela el moquillo antes de que te salga de la nariz.

Así que aquí me tienen, 15 minutos después, sigo sudando como un pollo en la oficina, donde la gente tiene una temperatura corporal distinta a la mía y ponen la calefacción como si se fuera a acabar el mundo. Así que, señores de Panrico o de donde sean los Donuts, no me hablen de empezar el día con una sonrisa porque ¡les meto el Donut por donde les quepa!