De profesión crítica sentimental

Me llamo Wendy, tengo 29 años y llevo 1.112 días soltera. 1.112 días que empiezan a ser fuente de controversia familiar y de inspiración a toda una serie de casamenteros psicópatas que, además de querer poner remedio a mi situación, intentan reconfortar mi consabida pena -consabida por ellos porque desde luego que yo no siento pena ninguna -con frases tan lamentables como “cuando menos te lo esperes, llegará el hombre de tu vida”. A todo esto, el muy señor mío debe haberse perdido por el camino, por lo que he pensado que era mejor entretenerme con alguno de sus congéneres con el fin de estudiar, y recalco aquí la intención sociológica del experimento, una especie que se presenta ante nosotros con la simplicidad más absoluta cuando en realidad esconden tras de sí la mente más retorcida e insana nunca antes vista.

martes, 27 de octubre de 2009

Hoy he vuelto al subsuelo

Cuando se lo cuente a mi prima, se queda muerta. Yo, que juré contra viento y marea no volver a pisar ese inframundo, ¡HE TENIDO QUE COGER EL METRO! Sí, he bajado de nuevo al subsuelo y me he adentrado en ese caldo de cultivo de costipados y virus varios y de esas olores tan dispares que van desde la colonia barata al sudor más rancio de aquel al que su propio cuerpo le pide una ducha a gritos. Pero la causa merecía la pena: el rescate de Mary-Kate de las manos del mecánico malvado (sí, has leído bien, mi moto tiene nombre y se llama Mary-Kate ¿algún problema? Seguro que nadie ha reparado en el hecho de vital importancia de que el mecánico es malvado).

Primeras impresiones: el metro sigue mareando. Ya un día expuse mi teoría de que los conductores de la línea 1 le pegan al anís del mono, porque no es normal a la velocidad a la que toman las curvas, y hubo quien se rió de mí. Pues me ratifico: hay conductores de metro suicidas por ahí sueltos que persiguen la gloria tratando de provocar una verdadera masacre.

Punto 2: me he quedado asombrada de la espasmosa rapidez con la que se puede hacer un trayecto Clot-Tetuán. Había olvidado las pocas ventajas del suburbano que sirven para eludir a los miles de conductores que cogen el coche para ir dos manzanas más allá... Pero eso no quita que olvide la gran astillada: 1.35 eur. ¿Estamos locos? Con ese dinero le pongo gasolina a mi moto y me voy a la fin del mundo. INCRÉDIVOL.

Punto 3: la gente sigue sin respetar el espacio vital de sus compañeros de trayecto. O eso o tengo manía persecutoria pero odio que la gente me respire a un palmo de mi nariz... o que pudiendo campar a sus anchas rocen siquiera una pierna con la mía.

Conclusión: gracias a dios tengoen mi poder a Mary-Kate y mañana, ni metro ni hostias.

La prueba del delito:



jueves, 15 de octubre de 2009

¿Qué significa esto?

Disculpad mi corta ausencia, pero mis nuevos quehaceres profesionales agotan mi creatividad y capacidad de abstracción, dos requisitos indispensables para llevar a cabo un blog sobre mi pequeño submundo, cuyo desequilibro puede llevar a la más absurda de las realidades.
En fin,  a lo que íbamos: Hoy me he reincorporado a mis classes de Spinning en su versión mediojornadil. ¿Existirá esta mierda de palabra? Da igual, si en un bar de Zaragoza escriben bocadillo con v, que yo me invente o no una palabra les trae sin cuidado a los académicos de la RAE. Total que he pensado: What the hells is this cuando he visto al profe. El tipo parece provenir de los Mundos de Yupi donde además de ser todos afeminados tienen un extraño tono de voz más propio de un jardín de infancia. Fijaros que he dicho jardín de infancia en lugar de guardería, vocablo de por sí más habitual para el concepto, porque por más vueltas que le doy no sé qué tiene de jardín una guardería llena de mocosos, aprendices de seres malvados capaces de morder al prójimo en la mejilla sin el más mínimo rubor.

Total, que el chico ímpetu le ponía pero no tanto como para animarte a subir una montaña con la máxima resistencia haciendo mella sobre tus cuádriceps. De hecho, he estado a punto en dos ocasiones de lanzarle un botellazo a la cabeza porque tanta dulzura empezaba a empacharme. Por no hablar de las expresiones utilizadas por el susodicho para darnos aliento a los 5 ojipláticos que allí nos hemos congregado. Frases del tipo: ¡Ole, ole, que ya estamos! ¡Yujuuuu, la última subidita! Infumable. ¿Lo más fuerte de todo? Cuando ha empezado a sonar la canción de las Nancys Rubias, "Sálvame, ven nadando a mí... Sálvame, soy un náufrago". No dábamos crédito...  Algo me dice que no habrá próxima vez, ¿o sí? Al fin y al cabo, de estas pequeñas cosas hacemos la sal de la vida.

jueves, 8 de octubre de 2009

Tengo miedo

Hoy seré breve porque no tengo fuerzas ni para el sarcasmo y la neurona que me queda despierta está tratando de analizar con fines estrictamente científicos la fascinante vida en cautividad del Homo Sapiens en Gran Hermano.


Total que, tras ver por enésima vez el anuncio de Port Aventura para Halloween, una se pregunta: ¿Hasta cuándo van a seguir sacándole partido al puto anuncio? El primer año me hizo gracia pero después de 3 años seguidos ya empieza a tocarme las narcies. Señores de Port Aventura, con los más de 30 euros que pagamos por entrar al parque y las tres mil chapas de Coca-Cola o etiquetas de cerveza, con su correspondiente embriaguez, que hemos tenido que reunir para ahorrarnos 4 chavos, me imagino que os llega para cambiar de spot. Digo yo, ¿no?

jueves, 1 de octubre de 2009

Lo quiero, lo tengo

Definitivamente, mañana tendré que dejar de lado a la que durante las últimas semanas ha sido mi compañera fiel: la tele. Además del teletienda, que ya tuvimos ocasión de comentarlo en el post anterior, hay algo que me tiene hipnotizada: el anuncio de zapatos MaryPaz. ¿Ésta mujer no tuvo asesoramiento en su día acerca de lo marketiniano de elegir un buen nombre?


Dicho lo cual, diré que he picado en el cebo de su anuncio televisivo y he entrado a su web: http://www.marypaz.com/ completamente enamorada de sus botines de ante con hebilla al lado. Preciosos... y con ello inauguro la sección del Must Have de la temporada. Lo quiero, lo tengo (me encanta el eslogan de páginas amarillas, así que ME LO QUEDO!!!).