De profesión crítica sentimental

Me llamo Wendy, tengo 29 años y llevo 1.112 días soltera. 1.112 días que empiezan a ser fuente de controversia familiar y de inspiración a toda una serie de casamenteros psicópatas que, además de querer poner remedio a mi situación, intentan reconfortar mi consabida pena -consabida por ellos porque desde luego que yo no siento pena ninguna -con frases tan lamentables como “cuando menos te lo esperes, llegará el hombre de tu vida”. A todo esto, el muy señor mío debe haberse perdido por el camino, por lo que he pensado que era mejor entretenerme con alguno de sus congéneres con el fin de estudiar, y recalco aquí la intención sociológica del experimento, una especie que se presenta ante nosotros con la simplicidad más absoluta cuando en realidad esconden tras de sí la mente más retorcida e insana nunca antes vista.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

No sin mi teletienda


La programación televisiva matutina me tiene flipada. ¡Qué pena que éste sea mi último día de vacaciones forzosas! Mañana es mi primer día de trabajo y ello implica un desarraigo sin contemplaciones de los concursos de LLAMA YA para solucionar una sopa de letras para retrasados mentales en directo, el programa de Ana Rosa y los anuncios del teletienda.


Algo que me ha dejado perpleja hoy es lo último para personas de poca estatura: B-TALL, un juego de palabras ridículo en inglés que pretende hacer un llamamiento para que seamos altos. "Si quieres estar a la altura de tu pareja ponte esta mierda de alzas de silicona y gana hasta 5cm". Para empezar, hay personas que ni con esas van a estar a la altura de nadie. Y, sin ánimo de practicar intrusismo profesional con médicos y fisioterapeutas, dudaré de los beneficios para la espalda de unas alzas con las que el pie adquiere la forma igual a cuando se lleva un zapato de tacón. ¡Vamos, comodísimas! ¿Pero a quién quieren engañar? Si la genética te ha racaneado con la altura, asúmelo con dignidad y no quieras ganar centímetros a base de falsas promesas que lo único que te van a hacer es joderte las lumbares.


No contentos con este anuncio, digno del teletienda más rancio de los que actúan con nocturnidad y alevosía, luego te encasquetan el de "Oro por Euros". Muy fuerte... La gente vende sus joyas por un puñado de euros que se supone que cobrarás después de que la empresa pase a buscar tus alhajas por tu casa y haga la tasación pertinente. No es que en momentos de crisi se agudice el ingenio, sino que siempre salen aprovechados dispuestos a jugar con nuestras miserias. Lo peor de todo es la chica que sale diciendo que le regalaron un collar horrible y que llamó a Oro por Euros para deshacerse de éste. Fíate de tus amigos, que les haces un regalo con toda tu buena fe y en cero coma están llamando a Oro por Euros sin el menor remordimiento.

Vamos que... ¿qué voy a hacer ahora sin todas estas pequeñas cosas que llenaban de gloria mis mañanas? Visto así, quizás sea cierto lo de que el trabajo dignifica.

domingo, 27 de septiembre de 2009

No more Gintonic, please!

Ok, lo admito: a mis 25 años (casi 26) me he convertido en una paranoica, aburrida, de las que se acuestan a las 11 un sábado por la noche, viendo la Noria y la vigesimoquinta reposición de Titanic en la tele. Lamentable, I know it, pero después de salir el viernes para despedirme de mis antiguos compañeros de trabajo y tomarme DOS gintonics que me dejaron k.o, salir nuevamente el sábado se me antojaba como un desafío para mi frágil existencia.


Total que ayer me hinché a llorar, tal y como he hecho en las 24 veces anteriores que he visto Titanic, y nuevamente se me pusieron los pelos de punta con esa espectacular escena en la que Rose y Jack están en la proa del barco y de fondo suena My Heart Will Go On de Celine Dion . Dos veces patético, lo sé, lo sé.  Pero después de todo el día viendo especiales sobre la muerte de Paquirri, no se me ocurría nada peor para ponerle la guinda a un sábado lleno de migraña (no sé si ahí tiene algo que ver el gintonic). Menos mal que en mi vida queda todavía algo de glamour: el gadget que me trajo mi amiga Anna de la tienda de Marc Jacobs de NY y la 2ª temporada de Gossip Girl: I love it!

jueves, 24 de septiembre de 2009

Una de pipas

Lo que son las cosas... estaba yo tan tranquila comiendo pipas. Lamentablemente no eran Tijuana, las cuales, desde que las pruebas, provocan que todas las demás clases de pipas no sepan a nada. Dejando a un lado esta reflexión tan profunda sobre las pipas, me hallaba yo tan tranquila en el sofá de mi casa, comiendo pipas cuando alguien cuelga en el facebook una noticia con semejante titular: "Un paquete de pipas como preservativo". Me he quedado muerta y, después de escupir cada uno de los miles de fragmentos en los que se divide una mierda de pipa en mi boca, sin dejar de salir de mi asombro, he leído la noticia.


Una pareja de adolescentes, en plena esfervescencia sexual e incapaz de encontrar un método anticonceptivo mejor, acaba en urgencias para que los sanitarios extraigan tan extraño objeto del interior de la vagina de la muchacha. Incredible. Tantas horas de educación sexual que se desvanecen en pro de la imaginación más rancia que, lejos de prevenir un embarazo, es capaz de provocar una escabachina en las partes nobres de una de las partes contrayentes.

La fuente que cito, El Correo Digital, no contento con dejarnos "a piedras", intenta profundizar en el por qué del comportamiento adolescente, consultando a un sociólogo con el ánimo de darle a la noticia la seriedad que nunca tuvo. Vivimos una creciente banalización de la sexualidad entre los jóvenes. Ni banalización ni hostias, hay quien es tonto practicando sexo, en el colegio y hasta rascándose la nariz. Yo, por si acaso, conservaré el envoltorio de todas las pipas que me coma: nunca se sabe cuándo te va a dar un calentón.

martes, 22 de septiembre de 2009

Desde el respeto, a todos los feriantes


El post de hoy va dirigido a los feriantes que han desplegado sus bártulos en la esquina de mi casa. Empieza así:

Desde el respeto, a todos los feriantes que se han congregado en las fiestas del barrio dels Indians - El Congrés ( y yo pensando que vivía en la Sagrera), cambien la puta música. Odio el Reggeaton y todo lo que pueda sonar a ritmo latino discotequero con el que más que bailar, más de uno parece poseerse por el dios Baco y no dejar para la intimidad nada de su repugnante vida sexual.

Los que tratamos de llevar una vida normal, aunque circunstancialmente me halle recluída en mi casa por razones que ahora no vienen al caso, os pedimos que dejéis de dar la brasa con esa dichosa música que, lejos de aportarnos brío y alegría a nuestras vidas, está apunto de hacernos enloquecer. ¿Qué fue de las verbenas y de María Jesús y su acordeón? De las verbenas no sé, pero a la pobre María Jesús la vi en Callejeros amenizando las noches a los viejos del Imserso que van en cualquier época del año a Benidorm. Por cierto, menudo pollo se ha liado en el ayuntamiento de Benidorm. Esto de volver a conectar con la actualidad me tiene ojiplática. Mociones de censura, grandes hermanos agresivos, rusas con el acento almeriense más cerrado, transexuales delatados por su propia madre y, lo mejor de todo, el Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid que ya mismo sale haciendo exclusivas en La Noria hablando de la hija de Belén, que por respeto a la intimidad de la niña, si aún le queda algo, no vamos a decir su nombre. A todo esto, ¿a Ana Rosa le han quitado como 3 horas de programa? Por dios, echo de menos el auténtico Corrillo.  ¿Dónde está Lecquio? La tele ya no es lo que era, menos mal que hoy empieza Física o Química y una se puede alegrar la vista con Maxi Iglesias, Cabano para los del Zurbarán.

Bueno, y qué decir de esta devastadora imagen de Karmele Marchante comiéndose yogures en Sálvame. A los de Telecinco se les ha ido la pinza... Lo de las bragas con vibrador incorporado de esta tarde ya ha sido un delirio digno de un chute de algo acabado en pan.

Además de esta perplejidad mía con el devenir de la actualidad, me he encontrado hoy con una gran new en el Cuore (la de meses que no lo leía... eso es que me toca YA una visita a la pelu!): se está rodando la 2ª parte de la película de Sex & de City. Solo espero que mi repentina adicción a Gossip Girl, no me haga aborrecer a las que siempre fueron mis iconos en Manhattan.




Nota importante: los feriantes han dejado a la mulata a un lado para poner a Melody y sus gorilas. No sé si cortarme las venas o dejármelas crecer.. Por favor, Sálvameeeeeeeeeeeeeee.

lunes, 21 de septiembre de 2009

Adagio

Ha pasado más de un año desde que mi tía, enferma de cáncer y con 53 años de edad, "dejara de respirar". Más allá del trauma que supone para una família la pérdida de un ser querido, en unas circunstancias para nada deseables, mi dolor es hoy un sentimiento de MIEDO.


Miedo por la cercanía de la muerte y de la certeza de que nadie se puede librar de su asfixiante yugo una vez te señala con el dedo. Hasta entonces, las muertes acontecidas en mi familia se podían catalogar como "Ley de vida" y, aunque dolorosas de igual modo, mi mente las pudo llegar a asimilar dentro de lo irracional del fin de lo cognoscible. Pero cuándo a una mujer de 53 años se le escurre la vida entre los dedos, el dolor se transforma con el lento paso del tiempo en miedo... Tardé en asumir que la vida se le iba, quizás por ello no me vi con fuerzas de ir a verla hasta que prácticamente su destino estaba sellado. ¿Y entonces qué? No resulta nada sencillo mirar a los ojos de alguien que es tan consciente como tú de su trágico final. Se le apagó la luz y hoy, un año después, puedo decir que no hay ni un sólo día en que no me venga a la mente y mis ojos se empañen de nuevo de dolor, de miedo.

Éste es mi pequeño homenaje:




domingo, 20 de septiembre de 2009

Nuevos horizontes

Los noticias sobre la previsión de la taxa de paro para finales de año no son muy alagüeñas. ¿Quién no conoce a alguien que ahora mismo se encuentra recibiendo una prestación por desempleo? Yo sobre esto tengo una opinión muy radical: ¿cuántas de estas personas que se encuentran en el paro podrían estar trabajando y, sin embargo no lo hacen porque están muy bien viviendo de las arcas del Estado? Se pueden contar por miles. En estas cosas generalizar es meterse en camisas de once baras, no quisiera yo desatar la ira de personas paradas que no estén metidas en el saco de los cara-duras. Pero las cosas como son: España es un país que de tan garantista se pasa y yo a todos los que cobraran una paga del Estado, les daba una escoba para que barrieran las calles. Más de uno se lo pensaba y se ponía a buscar trabajo a la voz de YA!

Total, que en un momento de desconcierto económico, eufemismo de la palabra CRISIS que ya me empieza a provocar sarpullidos cada vez que la oigo, yo he decidido probar suerte en otra empresa. Trabajo hay, otra cosa es que estemos dispuestos a aceptar las condiciones que nos ofrecen. Está claro que en épocas de austeridad no vas a encontrar un trabajo con las mejores condiciones del mundo, pero aquí se trata de arrimar el hombro y esperar a que pase la tormenta. Nuevos horizontes se abren, pues, para la pequeña Wendy, los cuales esperemos no acaben en bancarrota para su economía. Amén.

Es domingo y mañana empieza mi nueva vida. ¿Qué tal una sonrisa a lo Monroe?

viernes, 18 de septiembre de 2009

Hoy No Me Puedo Levantar


Hoy podría perfectamente coger prestado el nombre del musical basado en los grandes éxitos de Mecano, para describir la sensación que me ha invadido al sonar el despartador: Hoy No Me Puedo Levantar.

Primera puntualización de la mañana: no os podéis hacer a la idea de lo terrorífico que puede llegar a ser despertarte por primera vez con la alarma de tu nuevo móvil, la cual desconoces de antemano cómo va a sonar. Mi torpeza por las nuevas tecnologías aumenta a la velocidad a la que éstas evolucionan, pero multiplicada por mil y elevándola a la enésima potencia. Total que no tenía ni pajotera idea de cómo puñetas me iba a despertar hoy, lo cual ya adelanto.. ha sido de infarto de miocardío combinado con un ataque de ansiedad después de mis escasas 5 horas de sueño.

Segunda puntualización: 5 horas de sueño escasas porque con motivo de mi aniversario con mi pareja, hemos decidido tirar la casa por la ventana y asistir al musical de Mecano que, desde hace pocos días, ha aterrizado en el Teatro Tívoli de Barcelona. Más de 3 horas de grandes éxitos de los 80' donde, inmersos en la Movida Madrileña, hemos llorado, reído, cantado y disfrutado como los que más. Una lástima que nuestras butacas estuvieran en el anfiteatro, donde se ha congregado también un grupo de adolescentes de dudosa calificación (mi novio y yo aún seguimos teniendo el debate de si eran de este planeta o no) que no han cerrado la puñetera boca en todo el rato.

En todo grupo siempre hay la hiperactiva, sobrada de energía, que todo lo vive con la misma pasión, ¿no? Pues esa nos ha tocado justo al lado y le ha faltado el canto un duro irse a casa con la cara caliente. Por dios, que pesadez. ¿Esto es lo que nos espera? Resulta que estaban preparando un musical y claro, su "coreo" era igual de buena que la que los bailarines del musical llevaban a cabo en el escenario. Total hormonas adolescentes revoloteando por doquier capaces de enervar los nervios al mismísmo Dalai Lama.

Pese a todo, un espectáculo super recomendable.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Me fui para echarte de menos

No me ha temblado la mano al pasar la primera página de mi cuadernillo de hojas blancas inmaculadas en el que se ha convertido este blog. Cual principiante que se inicia en una actividad en la que antaño se hubiera sentido como pez en el agua, poso mis manos temblorosas sobre el teclado de un ordenador que ya empezaba a sentir sobre su chasis el lento letargo del paso del tiempo.

Pero la cabra tira al monte y esta reconciliación entre la creatividad y mi maltrecho ego se estaba haciendo de rogar más de la cuenta así que heme aquí, dispuesta a poneros al corriente de todo cuanto acontece a mi alrededor.

En esta nueva andadura, no renuncio ni a mi lengua viperina ni a esa amarga espontaneidad que no se atraganta al decir lo que piensa. Verdades dignas del parecer inocente del niño, que no duda en señalar el defecto menos evidente, o del lunático que ha perdido el norte y que con sus declaraciones no hace otra cosa que evidenciar que el norte hace mucho tiempo que lo hemos perdido todos los demás.

Ahora que he vuelto, prometo que es para quedarme.